lunes, 28 de julio de 2014

¿Y la incorporación de investigadores en los planes del Perú?

Hace décadas que venimos proponiendo que el Estado, en el marco de una carrera del investigador, en el sector de ciencia y tecnología, incorpore a científicos e ingenieros a los planes para generar productos y servicios de alto valor agregado En el mensaje del 28 de julio, el presidente Ollanta Humala hace referencia a un plan de diversificación productiva el que se puede ver en el sitio web www.produce.gob.pe

Según ese plan en el 2014 habrá un fondo de tres millones de dólares, para un “programa de becas que impulsará la repatriación de investigadores peruanos residentes en el extranjero, especializados en gestión e innovación industrial, con el objetivo de insertarlos en empresas y universidades”.

Además “se determinará cuáles son las limitaciones para que ellos trabajen en el Perú: falta de demanda de las empresas o centros de educación, bajo nivel salarial, dificultad para el reconocimiento de títulos, mayores facilidades migratorias para familiares, entre otras.”


En resumen, se ofrece becas y no empleo a los investigadores; y se repetirá un diagnóstico para saber por qué no se le ofrece empleo a los investigadores. Desafortunadamente, seguimos en lo mismo.

28/7/2104

viernes, 11 de julio de 2014

¿Qué hay de fondo en una ley que no cambia situación de universidades emblemáticas?

En los años 50, los colegios privados eran mayormente para los jalados en los colegios estatales, los que escogían sistemas extranjeros de educación, o los de tendencia religiosa.
 
En las universidades estatales estaban los hijos de ricos. Raros eran los hijos de obreros. Incluso había una entrevista personal que eliminaba a los jóvenes “sin buenos modales” o “faltos de cultura”.
 
Los profesores tenían remuneraciones elevadas. En el primer año de trabajo ya podían comprarse un auto del año y una casa a crédito o un terreno para construirla en 2 años.
 
A mediados de los 60 se introdujo examen por computadora, el que terminó con la discriminación. Hijos de notables no pudieron ingresar. Los primeros puestos era hijos de obreros, meseros y vendedores ambulantes. Los ricos se trasladaron a las pocas universidades privadas.
 
Así, en los años 70, se establecieron dos mundos universitarios totalmente disímiles.
 
Con las jugosas pensiones, las universidades privadas empezaron a mejorar su infraestructura. De edificios aislados por terrenos polvorientos pasaron a modernos edificios separados por jardines.
 
Las universidades estatales fueron abandonadas por el Estado (administrado por los grupos de poder económico). Sus edificios no fueron renovados. Sus laboratorios se volvieron obsoletos. Las remuneraciones de los profesores no alcanzaban para subsistir. Estos se vieron obligados a enseñar en una universidad estatal que le daba prestigio y en dos o tres universidades privadas.
 
En los años 90, alumnos sin recursos pero emprendedores vieron que la educación se convertía en un negocio como cualquiera. El Estado apoyaba la idea. Los empresarios invirtieron en centros de educación. Los empresarios pobres crearon universidades para pobres y los ricos para ricos.
 
A fines de los 90, había ya antiguos profesores de academias de preparación, de origen popular, que se convirtieron en millonarios.
 
En el siglo XXI quedó claro que la educación era un gran negocio. Los banqueros crearon colegios y centros educativos “innovadores”.
 
Los empresarios mineros vieron que la educación podía dar más que las minas. Crearon su universidad.
 
Un banquero incluso compró por 150 millones una universidad primigeniamente dirigida a la clase media baja.
 
Un antiguo hijo del campo se convirtió a su familia en un nuevo grupo de poder, y empezó la pugna por el poder político.
 
Los hijos de la clase D y E, en su mayoría condenados a empleos subalternos, siguieron con los mismos empleos. No les importaba: tenían grados universitarios. Eso les levantaba su estima. Sus “cartones” los colgaban en su sala, junto al televisor.
 
En esa realidad sale una ley universitaria que no cambia en nada las universidades “emblemáticas”, pero corta el paso a nuevos emergentes que “quieren usar sus universidades como cajas chicas de partidos políticos”.

domingo, 6 de julio de 2014

Educación e investigación estatal en vías de extinción

Escribe Modesto Montoya
 
Las universidades estatales pierden terreno en los concursos por los recursos estatales dedicados a la formación universitaria, de pregrado, posgrado y de investigación. Con mayores recursos, las universidades privadas estarán mejor dotadas para ganar fácilmente los concursos que vendrán. Parece obvio que, así, la universidad estatal está en vías de extinción.
 
Hasta los años 50, en las universidades estatales había muy pocos alumnos con bajos recursos económicos. Todo cambió a mediados de los 60s. Las vacantes eran mayormente tomadas por hijos de provincianos pobres. Varios hijos de notables no ingresaron: se fueron a las pocas universidades privadas. En esas condiciones, con el tiempo surgieron universidades tan caras que su examen de admisión era virtualmente de capacidad económica. Quien podía pagar ingresaba de todas maneras a las universidades económicamente exclusivas. Así es como se amplió la brecha social. Pobres por un lado y ricos por otro.
 
Pero claro, hábiles empresarios de origen popular crearon universidades para alumnos de ingresos bajos y medianos. El examen de admisión era algo más difícil por la cantidad de postulantes. Sin embargo, se creó universidades para todos los precios. Nadie debía quedarse sin universidad. No importa la aptitud o la capacidad económica.
 
Actualmente se ha creado la beca 18. Una buena idea para que alumnos sin recursos económicos también tengan educación universitaria. Las universidades privadas muy emprendedoras van y les toman exámenes de admisión en sus propios colegios. Así, los alumnos con dificultades económicas estudian en universidades privadas. Entonces: ¿para qué seguir con las universidades estatales?
 
En ese mismo sentido está los estudios de posgrado y la investigación. Sin las trabas estatales, las universidades privadas ganan la mayor parte de los recursos estatales que se ponen en concurso. Así, la brecha se agranda y, lógicamente más fuertes, cada año que pase ganarán más concursos y se fortalecerán en consecuencia. Si se hace una proyección lógica, las universidades estatales serán para los marginales.
 
La nueva ley universitaria, tal como está no va a cambiar casi nada de la situación anterior.
 
En realidad, el Estado tiene la capacidad para crear un centro de excelencia de formación superior y de investigación. Un centro al que quieran ingresar los mejores investigadores y profesores peruanos dispersos en el exterior, y los mejores talentos como estudiantes. Para ello los reglamentos de concursos de ingreso y permanencia tanto de profesores como de alumnos deben ser estrictos. Y claro, las remuneraciones y las becas deben ser atractivas. Los chinos ofrecen a sus nacionales más del doble que lo que le ofrecen en Estados Unidos. Así los atraen. Y hoy China se ha convertido en la primera exportadora de alta tecnología.
 
En el Perú, lo que más bien parece es que el Estado quiere abdicar de esa gran responsabilidad que el ofrece la Historia.

sábado, 22 de marzo de 2014

Conferencias y video de la semana.

Conferencias ECI
Empresas de materiales: innovación y soluciones en madera
Guillermo Paz (Madecoplast, Peru)
Domique Plee (Francia)
Martes 25 de marzo 2014. Hora: 5:00 pm
Lugar: Auditorio Ricardo Palma
Av. Benavides 5440 - Santiago de Surco

Ciencia y tecnología: las impotencias del mercado
Santiago Roca (ESAN)
Jueves 27 de marzo 2014. 6:00 - 7:00 p.m.
CTIC. Puerta 5 de la UNI. Estación Honorio Delgado

Inscripción gratuita: mensaje a modesto_montoya@yahoo.com

Día del agua

domingo, 9 de febrero de 2014

Nahuel Monteblanco Los caminos de la ciencia Ceprecyt, UNI, SPINTEC (Grenoble, Francia)

Nahuel Monteblanco
Los caminos de la ciencia
Ceprecyt, UNI, SPINTEC (Grenoble, Francia)
Encuentro con la Ciencia
Director: Modesto Montoya

sábado, 8 de febrero de 2014

Los caminos de la Ciencia

Encuentro con la Ciencia, www.radiosanborja.com, 91.1 FM
Teléfonos para llamar 2253344, 2242363
Domingo 9 de febrero 2014, 10 am
Los caminos de la ciencia
Nahuel Monteblanco
Doctorando en física
Spintronic, Grenoble, Francia.

Cómo un niño se interesa por la ciencia, empieza a entrenarse y se enfrenta ante una tesis de doctor en física en el extranjero.
Conozca la trayectora de las nuevas gereraciones de científicos peruanos.

El difícil regreso a la Patria
Manuel Zegarra
Ingeniero nuclear graduado en el Centro Nuclear de Bariloche, Argentina

Tecnología en la Universidad
Víctor Montero
Universidad Ricardo Palma

domingo, 2 de febrero de 2014

Centro Superior de Ciencia y Tecnología Una propuesta para salir de la cola tecnológica mundial



Modesto Montoya

Los resultados de los concursos de proyectos del Programa Nacional de Ciencia y Tecnología (Fincyt) y de las maestrías en ciencia y tecnología del Concytec son contundentes: las instituciones privadas han ganado aproximadamente el 80% de los recursos públicos destinados a la ciencia, tecnología e innovación. La razón es que las entidades estatales no son competitivas porque han sido abandonadas a su suerte; mientras que algunas privadas han fortalecido sus cuadros de ciencia y tecnología, los que les ha permitido ganar en muchos casos por "walkover".

El modelo económico, político y social del Estado actual orienta los recursos públicos al sector privado que los utiliza para la ejecución de sus proyectos de ciencia, tecnología e innovación, dado que, según los organismos internacionales, ellos arriesgan sus inversiones y, por lo tanto, harán una buena gestión. En el otro lado, dicen los expertos, las entidades estatales están dirigidas por personas nombradas en el entorno del partido o de las amistades, lo que no garantiza una buena gestión; y en las universidades estatales reina la auto-complacencia.

El hecho de que a las universidades estatales concurren las grandes mayorías y que a las universidades privadas llegan los sectores económicamente privilegiados, nos hace pensar que el modelo se hace cada vez menos inclusivo. Una selección en toda la población permitiría escoger a los más talentosos del país (que no necesariamente son los económicamente favorecidos).

En esta columna hemos señalado la necesidad de que el Estado brinde a la nación un ministerio de ciencia y tecnología y una carrera del investigador (que no es una nueva carrera universitaria, sino un cuerpo de élite seleccionado entre los mejores científicos e ingenieros). Recientemente, creo haber convencido al congresista Daniel Mora, de dejar de pelearse con las universidades y promover la creación de un Centro Superior de Ciencia y Tecnología (CSCT).

Para que los profesores investigadores del CSCT no sean sujetos a sospecha de haber sido seleccionados por amiguismo y/o partidismo, proponemos que sea una universidad internacional de prestigio que se encargue de dicha selección. Los alumnos también tendrían que ser seleccionados de esa manera y ser acreedores de becas integrales.

Con el CSCT, el Perú podría aspirar a contar con una élite científica y tecnológica que nos permita dejar la cola en la lista de instituciones de investigación del mundo; y, en un mediano plazo, empezar a exportar conocimiento. De lo contrario seremos testigos del colapso del sistema educativo estatal y de la consolidación de la actual exclusión social. Más aún, la selección de profesores y alumnos en una parte reducida de la nación no entregará lo mejor del país, ni ayudará a salir de la cola tecnológica mundial.